Ringo Starr en Córdoba

El amor es el amor, acá en Córdoba, en Liverpool y en todo el mundo. Y si de algo sabe el público argentino es de amor y pasión por sus ídolos. Anoche quedó confirmado que las personas que fueron a ver a Ringo Starr en el Orfeo Superdomo estaban enamoradas del músico.

Con un estadio casi lleno –salvo a los laterales– y con puntualidad inglesa, a las 21.30 apareció en escena All Starr Band con su líder, que durante 2 horas divirtió y emocionó a padres e hijos de distintas edades, a señoras y señores que se acercaban al escenario a sacar fotos o filmar y no podían ser contenidos por el personal de seguridad.

En escenario no aparenta la edad que tiene, 73 años. Cada vez que entraba y salía, lo hacía trotando con un estado físico admirable. Delgado, vestido súper juvenil con pantalón chupín, elegantemente de negro, y una remera con una estrella brillante. Bailó. Tocó el teclado, la caja, su clásica batería y cantó.

Sergio Zuliani, periodista y conductor de 70 80, declaró que le encantó el show. “Ringo Starr fue uno más de una banda de 7 frontmen espectaculares, donde escuchamos un tema de cada una de las bandas que no nos esperábamos, así que estoy contentísimo. Aunque siempre hay ganas de más, pero mejor así,” se contenta Sergio.

“Él tocó los temas de Los Beatles que cantaba, venía con una banda de estrellas y dejó que se luzca cada uno,” opina Rodrigo Castiñeira Keegan, músico en The Greets, el grupo cordobés que rinde tributo a The Beatles.

La banda estuvo integrada por grandes músicos: el guitarrista Steve Lukather, el bajista Richard Page, el pianista Greg Rollie, Todd Rundgren en guitarra, Gregg Bissonette en batería acompañando a Ringo, el saxofonista Mark Rivera, que también hace percusión, teclados y toca el clarinete.

El momento, sin dudas, más explosivo fue cuando sonó “Yellow Submarine”. Todos los presentes se sumergieron en ese submarino amarillo, escuchado y cantado tantas veces, y que esa noche pudieron ser parte de la historia en vivo con uno de los temas más conocidos de la banda de Liverpool.

Ringo es un gentleman que se animó a recibir un ramo de rosas rojas de parte de una admiradora que se acercó a la barrera que separaba el escenario de los asientos. Y que también se anima a recibir muestras de afecto de la platea masculino.

Con una sonrisa en todo momento, repitió más de una vez que amaba al público. Las mujeres, y algún que otro hombre también, le confesaban su amor a viva voz, a lo que él siempre respondía con una broma.

“Ya estoy acostumbrado a que una voz de mujer grite ‘te amo’ (fingiendo vos femenina) y a veces se escucha también un ‘te amo’ (poniendo voz grave y masculina). Hay lugar para todo. El amor es el amor”, dijo el batero en su idioma original.

Está más que confirmado que Ringo es el Beatle más divertido. Muy simpático, tuvo mucho feedback con el público, un ida y vuelta que por momentos se tornaba increíble cuando uno se detenía a pensar: ¡Es un Beatle! Además, fue aclamado con cánticos clásicos como “olé, olé, olé, Ringo” o “Ringo, Ringo” a lo largo de todo el show.

“Ringo me pareció muy agradable, me gustó su contacto con el público. Hoy me enteré que era el más divertido de los 4 de Liverpool,” declara a la salida del show Fabián Elbaum, comunicador social y productor artístico.

Y agrega: “Fue una clase magistral de música. Musicalmente, se nota mucho la diferencia entre los temas propios de Ringo, que en su momento fueron vanguardia, con los otros temas de las demás bandas que tocaron como Toto y Santana que son más actuales. Aunque me quedé con ganas de escuchar más temas de Los Beatles.”

Rodrigo dice que el show lo volvió loco y terminó con la piel de gallina. “Me emocioné más cerca del final. Al principio veía, prestaba atención a todo lo que iba pasando y después, al final, me emocioné. Yo ya había pispeado un par de videos, así que sabía la lista de temas y me iba anticipando.”

La noche concluyó a lo grande con Give peace a chance y, antes, With a little help from my friends coreado por todo el estadio de pie y deseoso de que ese momento no deje de sonar nunca.

Yul Des

La moda es parte de mi vida, es una de mis formas de expresarme. También, soy gran admiradora de las artes visuales, la música y la cultura urbana. Así que mis escritos reflejan todo lo que me influencia y tienen olor a vintage.

Be first to comment